Exposición Retrospectiva. Museo Guggenheim (hasta el 27 de septiembre)

En 2013 una obra de Francis Bacon rompió records al venderse en 142,5 millones de dólares. Simultáneamente otra la escultura titulada ‘Balloon Dog’ de Koons se adjudicó por 58,5 millones de dólares en la Sala Christie’s de Nueva York. Es la obra que mayor precio ha alcanzado de un artista vivo. Hasta ese momento todo lo que rodeaba a la obra de Jeff Koons era provocación y polémica pero también, es justo reconocerlo, gran visibilidad en sus exposiciones.

Jeff Koons aparece en los años 80, en plena era de bonanza económica y consumista; de todo ese ambiente surge su obra innovadora e inconfundible. Dicen que su arte está enriquecido con partes de Surrealismo, Dadaísmo… pero sobre todo es Pop Art en su estado más puro o si lo prefieren Neo Pop.

¿Qué es lo que expresa la colección que se expone? Yo diría, poder. El poder de una sociedad que fue exuberante y a la que quiere retratar tanto en su dinamismo como en su actitud consumista. Y lo hace elevando a la categoría de esculturas instrumentos domésticos como enceradoras, tostadoras, aspiradoras… que en los años 60 y 70 redimieron a las familias de faenas hogareñas pesadas y desagradables. Estas esculturas que representan lo cotidiano, a la vez eran símbolos de una sociedad, como la americana, que se modernizaba en sus estratos medio y bajo y que comenzaba a vivir en una incipiente comodidad.

Michaek Jackson and Bubbles y el Perro Globo

También refleja opulencia la magnífica escultura del icono del Pop denominada ‘Michael Jackson and Bubbles’, que está realizada en material noble cual es la porcelana blanca y que rebosa oro por los cuatro costados.

Pero el poder de esa sociedad a la que representa en su obra se muestra efímero, ya que con el paso del tiempo los utensilios e instrumentos que esculpe se ven tremendamente anticuados, con una obsolescencia que provocan en el espectador unos simpáticos recuerdos del pasado.

El ‘Perro-Globo’ de color magenta también exhibe fortaleza, tanto en sus dimensiones como en sus formas son infladas y potentes, pero también por su color. Todo ello provoca que sea imposible pasar a su lado sin mantener la mirada durante unos cuantos minutos; pero puede ser la expresión de lo efímero en su grandeza, al producir la sensación de que a cualquier agresión –pinchazo-, se puede desinflar y desvanecerse. El autor manifiesta que este perro quiere que sea el Caballo de Troya de nuestro tiempo, pero no nos dice quien saldrá del interior de los espacios vacíos de su cuerpo.

Compaginar conceptos contradictorios

La obra de este artista tiene la facilidad de compaginar conceptos contradictorios como el lujo y las cosas sencillas, lo imperecedero y efímero, lo nuevo y lo obsoleto, la inocencia y la sexualidad atrevida como la que inspira en las esculturas ‘Woman in Tub’, y la de ‘Llona Staller’ -Cicciolina- haciendo el amor. Pero lo que pretende sin ninguna duda es llegar a una gran masa de ciudadanos de todas las partes del mundo que vemos en grandes museos del planeta cómo objetos que nos recuerdan la vida cotidiana en el pasado se convierten en grandes piezas escultóricas. Pretende el artista despertar la inocencia de aquellos globos que siempre teníamos la ilusión de poseerlos cuando éramos niños cada vez que nos llevaban a jugar a los parques y jardines de nuestra ciudad aunque sabíamos, que indefectiblemente, se nos acabarían desinflando ese mismo día o al siguiente, es decir, como pasa en ocasiones en nuestras vidas.

En definitiva, podéis estar o no conformes con sus creaciones pero no puede discutirse que juega como nadie con las dimensiones, formas y colores.

Os recuerdo que Koons es el creador de Puppy (1992), la célebre escultura con forma de perro West Higland Terrier que nos encontramos en la escalinata que conduce a la entrada del Museo Guggenheim junto con su otra obra, los brillantes Tulipanes -forman parte de sus obras permanentes-. A pesar de la tremenda polémica que surgió tanto con la adquisición como por la ubicación, sobre todo la del perro, han sido tanto por el valor económico al que se cotizan como por su belleza una magnifica inversión.

Para terminar os diré que Jeff Koons es un gran embajador del arte de los Estados Unidos y Puppy un magnífico canciller de Bilbao.

Koons_J_Tulipanes

popeye

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