B de Basilio y Acodo, vinos mimados desde la experiencia

B de… Basilio, de Bodega, de Bodeguero, de Burdeos… Esta es la historia de una pequeña, pero mimada, bodega afincada en el precioso pueblo de Laguardia (Rioja Alavesa) en la que Basilio Izquierdo, uno de los primeros enólogos de España, cría 2.000 botellas de blanco (acodo) y 4.000 de tinto (B de Basilio) con uva seleccionada a capricho, con su mejor hacer, como a él le gusta.

Basilio decidió iniciar su aventura personal a los 59 años, tras su jubilación. Dice que no podría vivir «sin ver la viña, hacer la vendimia, oler los aromas de la fermentación… me faltaría algo». Empezó despacio y disfrutando de lo que hace. Quiere que su vino tenga valor y por eso busca la mejor uva entre los viticultores más expertos de la zona. La variedad para el blanco que más le llama la atención es la Garnacha blanca. Hace vino a su aire, corriendo riesgos, aunque los justos. Y una nota que le distingue es que no clarifica el vino.

Este gran enólogo, que elaboró el vino Imperial Gran Reserva 1994 de CUNE (DOC Rioja) para la boda de los hoy Reyes de España, Felipe VI y Letizia, nació en el pueblo manchego de Socuéllamos. Hijo y nieto de viticultores, estudió el Bachillerato en El Escorial, donde coincidió con Juan María Arzak. El PREU lo cursó en Santiago de Compostela y aquí también comenzó un año después sus estudios de Farmacia. Pero el destino quiso que conociera a un compañero que venía de Burdeos y le habló de la disciplina de Enología. En estas conversaciones supo que su vocación estaba abocada al mundo del vino y puso rumbo a Burdeos para estudiar sobre vino, pero en mayúsculas. Allí coincidió con la también prestigiosa enóloga Isabel Mijares.

Su primera vendimia fue en 1972, en Rueda y con Marqués de Riscal

Su primer curso de Enología coincidió con la revuelta estudiantil de mayo del 68. Cuatro años después volvió a su tierra como uno de los primeros enólogos de España. Basilio quería marcharse a California. Se sacó el billete, pero una huelga de correos le dejó en tierra y… cambió su destino.

Frustrado su salto al Nuevo Continente aceptó la oferta de trabajo de Marqués de Riscal, que por entonces preparaba una bodega en Rueda. Hizo la vendimia del 72. En estos años, cuenta Basilio, el Verdejo estaba en horas bajas y los viticultores no lo apreciaban porque daba poca producción y era muy incómodo de cultivar. El enólogo francés Émile Peynaud, considerado el gran gurú en Enología y profesor de Basilio en Burdeos, recomendó a Marqués de Riscal el Verdejo para blancos. Esto fue, a juicio de Basilio, lo que evitó que esta variedad de uva blanca, tan apreciada ahora, desapareciera.

Dos años más tarde, en 1974, Basilio comienza como enólogo en bodegas CUNE (DOC Rioja). Recuerda que en aquél año no se pudo hacer reservas, pero sí en 1975. Basilio confiesa que le abrumó la responsabilidad de hacer vinos que saldrían al mercado 10 años después. Quería asegurarse de que fuera un gran vino. Por eso, cogió unas botellas de vino y se marchó a Burdeos a consultar a su maestro Peynaud. En 1976 lo hizo sólo y aquí empezó su andadura profesional como enólogo en una bodega de referencia de la DOC Rioja como es CUNE (Haro). Asegura que ha disfrutado de grandes proyectos en sus 32 años de enólogo. Sus mejores cosechas, la del 76, 81, 94 y la del 95.

Deja tu Comentario

Tu dirección de correo no será publicada.